Cómo elegir tu primera silla ergonómica
Todo lo que necesitas saber antes de comprar. Medidas, ajustes, materiales y qué marcas evitar.
Una silla ergonómica no es un lujo: es una inversión en salud. El 80% de los problemas de espalda en trabajadores de oficina se pueden prevenir con el equipamiento adecuado. Pero no cualquier silla "ergonómica" cumple realmente su función.
Lo primero es la altura del asiento. Debe permitirte tener los pies planos en el suelo y las rodillas a 90 grados. Si eres muy alto o muy bajo, comprueba el rango de ajuste antes de comprar. Muchas sillas baratas tienen un rango demasiado limitado.
El soporte lumbar es el factor más importante. Busca sillas con soporte lumbar ajustable en altura y profundidad, no fijo. La zona lumbar debe apoyar la curva natural de tu columna sin empujarte hacia adelante. Las sillas con soporte lumbar fijo sirven para una postura estándar, no para la tuya.
Los reposabrazos en 4D (altura, anchura, profundidad y ángulo) son esenciales si escribes muchas horas. Los codos deben quedar a 90 grados y los hombros relajados. Los reposabrazos fijos o de 1D son casi inútiles para trabajo serio y pueden provocar tensión en los hombros.
Por último, la profundidad del asiento: debe quedar entre 5 y 8 cm de espacio entre el borde del asiento y la parte trasera de tus rodillas. Si el asiento es demasiado profundo, te verás obligado a sentarte en el borde o a no usar el respaldo.